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Fanchants: por qué un concierto de K-pop suena diferente

¿Por qué el público de un concierto de K-pop grita nombres y frases en perfecta sincronía? La historia de los fanchants: de los globos de los 90 a Wembley.

Océano morado de lightsticks de ARMY durante la gira Love Yourself de BTS en Bangkok
Foto: Chris Belison — CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons

Ve a cualquier concierto y el público hará más o menos lo mismo: cantar el coro y gritar cuando algo emociona. Pero entra a uno de K-pop y escucharás otra cosa: miles de voces lanzando nombres y frases en momentos exactos, en perfecta sincronía, como si todo el estadio hubiera ensayado junto. Eso son los fanchants, y hoy te contamos su historia completa: de los globos de colores de los 90 a los manuales que las agencias publican en YouTube, con paradas en ‘Into the New World’, una noche épica en Wembley y, claro, Latinoamérica.

¿Qué son los fanchants y por qué suenan tan perfectos?

Un fanchant — en coreano eungwonbeop, algo así como ‘método de apoyo’ — es la rutina de gritos que el público ejecuta en puntos exactos de cada canción: nombres de los miembros, palabras clave repetidas y consignas propias del fandom. No es gritar por gritar: la canción tiene huecos pensados para que el público entre, y el chant vive justo ahí.

El formato más clásico abre con los nombres reales de los miembros antes del primer verso. En los conciertos de BTS, por ejemplo, ARMY arranca con el famoso «¡Kim Namjoon! ¡Kim Seokjin! ¡Min Yoongi! ¡Jung Hoseok! ¡Park Jimin! ¡Kim Taehyung! ¡Jeon Jungkook! BTS!». Después vienen las respuestas: repetir la palabra clave del coro, contestar frases del idol y llenar los silencios diseñados para el público.

Y aquí va el detalle que sorprende a todo el mundo: parte del arte es saber callar. El fanchant tiene tiempos marcados, así que el fan entrenado grita en el hueco correcto y guarda silencio sobre las voces, sobre todo en las baladas. Por eso un concierto de K-pop suena tan limpio: el ruido no compite con la música, la acompaña. Literal, el público es un instrumento más del show.

De los globos de colores al manual oficial de la agencia

Nada de esto salió de la nada. A finales de los 90, los fans de la primera generación de idols — H.O.T., Sechs Kies y compañía — compraban globos e impermeables del color de su grupo para reconocerse en los programas musicales, y el apoyo todavía era artesanal: gritos, olas y respuestas coreadas. Alrededor del año 2000 se multiplicaron los fanclubs, y hacia mediados de los 2000 el fanchant oficial con guía estructurada ya era el estándar: cada fandom con su color, sus consignas y sus respuestas ensayadas.

Hoy es un producto más del comeback: la agencia o el fanclub oficial publica la guía con la letra marcada, los tiempos exactos y hasta video instructivo, y la distribuye por YouTube, redes sociales y fan cafés. Starship, por ejemplo, subió al canal oficial de IVE la guía de ‘After LIKE’ para que nadie llegue al concierto sin estudiar. Sí, leíste bien: en el K-pop existe tarea antes del show, y el fandom la hace con gusto.

Video: canal oficial de YouTube

Los fans internacionales llevaron esto a otro nivel: traducen las guías, adaptan la pronunciación coreana y hasta mezclan memes y tendencias locales en las rutinas. El resultado es que un chant nacido en Seúl se puede gritar igual de sincronizado en Ciudad de México, Bogotá o Buenos Aires.

Momentos legendarios: de Girls’ Generation a Wembley

Si hay un himno que demuestra el poder de cantar juntos, es ‘Into the New World’, el single debut de Girls’ Generation, lanzado el 2 de agosto de 2007 y compuesto por Kenzie. Corearlo completo es tradición en los conciertos del grupo desde hace años, pero en 2016 el ritual saltó a la vida real: estudiantes de la Universidad Femenina de Ewha lo cantaron durante una protesta en Seúl, el tema volvió al número 1 de Melon casi una década después de su salida y se convirtió en himno de manifestaciones — hasta sonó en las marchas de Tailandia en 2020. Tiffany contó que, como Girls’ Generation, fue un momento de puro orgullo.

Video: canal oficial de YouTube

¿Y del lado de los fans hacia el artista? La escena definitiva ocurrió el 2 de junio de 2019 en Wembley. Durante las dos noches de BTS en el estadio de Londres, que reunieron a 114,583 personas, ARMY volteó el guion: cuando empezó a sonar ‘Young Forever’, todo el estadio cantó el coro como sorpresa, con la letra proyectada en las pantallas. Los siete miembros terminaron entre lágrimas y Jimin apenas pudo decir cuánto les agradecía por cantar esa canción con ellos. Ese día quedó claro que el fanchant también funciona al revés: a veces el público es el que da el concierto.

¿Y Latinoamérica? Digamos que el fanchant encontró a su alma gemela. La región llegó entrenada por décadas de estadios de futbol y conciertos donde el público canta absolutamente todo, y cuando el K-pop aterrizó lo comprobó en persona: el primer KCON latinoamericano se hizo en la Arena Ciudad de México el 17 y 18 de marzo de 2017, con BTS, EXID, Red Velvet y Monsta X ante 33,000 personas, y en mayo de 2019 BTS reunió a 84,728 fans en el Allianz Parque de São Paulo. De esa mezcla salió un híbrido único: la disciplina del chant coreano más el coro latino que no se calla ni en los versos en coreano. Los propios idols suelen comentarlo en sus giras — en esta región el piso tiembla distinto.

ARMY llenando el estadio de Wembley durante el concierto de BTS en junio de 2019
Foto: NenehTrainer — CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons

Contexto coreano: apoyar es un deporte de equipo

Para entender el fanchant hay que entender la palabra eungwon, el apoyo organizado y colectivo que en Corea acompaña casi cualquier evento masivo. Apoyar no es solo sentir: es coordinarse con los demás, con roles, colores y rutinas compartidas. Los fandoms llevaron esa lógica al pop — fanclubs oficiales con membresía, un color que es bandera y un chant que es coreografía vocal — y la cultura terminó desbordando la música: durante las protestas pacíficas de 2016 y 2017 en Seúl, muchos fans llegaron a las plazas con sus lightsticks en lugar de velas, aplicando la organización aprendida en los estadios. En Corea, saber apoyar en equipo es casi un idioma propio, y el fanchant es su acento pop: la manera oficial de decir «estamos contigo», todos al mismo tiempo y en el compás correcto.

Fuentes

Los datos históricos de este artículo provienen de los artículos de Wikipedia en inglés sobre la cultura de fandom en Corea del Sur, ‘Into the New World’, la gira Love Yourself y KCON, además de la cobertura de Capital FM sobre la noche de ‘Young Forever’ en Wembley y de guías públicas de cultura fan. Si quieres seguir explorando este universo, lee la guía del mar de luces y los lightsticks, descubre cómo funcionan los music shows coreanos y encuentra más historias de cultura coreana en nuestra sección.

Ahora cuéntanos tú: ¿ya te aprendiste el fanchant de tu grupo o eres del team que solo grita donde puede? ¿Cuál es el coro colectivo más épico que te ha tocado vivir en un concierto? Te leemos en los comentarios 🎤

¿Cómo te quedaste con este chisme?

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